martes, 21 de abril de 2009

RECORDANDO NUESTRA HISTORIA RECIENTE


5 comentarios:

Claudio Vila Ceppi dijo...

"RECORDANDO NUESTRA HISTORIA RECIENTE":

Curioso el documento...en uno de sus timbres muestra la fecha de ingreso a la Dirección Jurídica, pero no la fecha de salida.

Los hechos (la creación de la Escuela de Criminalística) señalan que la petición que se hace a través de él fue satisfecha.

Surge una ínterrogante obvia ¿Quien
proporcionó el documento?

¿No se estarán usando unidades institucionales para desacreditar algunas candidaturas en beneficio de otras, particularmente de una que todavía no se anuncia pero que ya muchos saben que surgirá?

¿No estamos en presencia del intervencionismo electoral que quiso evitarse?

Si la verdad quiere mostrarse en plenitud, no está demás recordar que la decisión de crear esa Escuela se aprobó por los Consejos Académico y Superior, como previamente también se aprobaron las carreras de Criminalística.

NOTA EDITOR:

La ley de transparencia ordena publicar toda la información relevante de la institución. Sin embargo, no resulta fácil determinar cuál es ésta.

El editor la tomó de la página institucional cuyo enlace se puede ver en artículo anterior.

Obviamente, junto a otros artículos escritos en este blog, si bien es cierto que pueden perjudicar las pretenciones de algunos candidatos, su verdadero propósito es evitar que éstos y quienes los apoyan caminen directamente a un precipicio, arrastrando a toda la universidad.

Anónimo dijo...

La Escuela de Criminalística existe y es una realidad incontestable, como lo son las carreras a ella adscritas.

Pero su existencia no dependía de la decisión del Vicerrector Académico de la época. Como bien se dice en el documento, fue una iniciativa aprobada por los Consejos Académico y Superior de entonces y a propuesta de quien era Rector.

Hay muchas cosas por las que se deben explicaciones, no sólo las ocurridas en la era avendañista, pero seamos justos y objetivos a la hora de determinar a quien pedirlas.

No siempre se puede responsabilizar a los Vicerrectores Académicos por lo que deciden las instancias superiores de la Universidad en una época determinada; suponer lo contrario puede resultar un boomerang y dar sustento a un injusto cuestionamiento hacia todos los colegas que desempeñaron ese cargo en el pasado.

Claudio Vila Ceppi dijo...

La Escuela de Criminalística existe y es una realidad incontestable, como lo son las carreras a ella adscritas.

Pero su existencia no dependía de la decisión del Vicerrector Académico de la época. Como bien se dice en el documento, fue una iniciativa aprobada por los Consejos Académico y Superior de entonces y a propuesta de quien era Rector.

Hay muchas cosas por las que se deben explicaciones, no sólo las ocurridas en la era avendañista, pero seamos justos y objetivos a la hora de determinar a quien pedirlas.

No siempre se puede responsabilizar a los Vicerrectores Académicos por lo que deciden las instancias superiores de la Universidad en una época determinada; suponer lo contrario puede resultar un boomerang y dar sustento a un injusto cuestionamiento hacia todos los colegas que desempeñaron ese cargo en el pasado.

NOTA EDITOR: TIENE RAZÓN EL COLEGA. SIN EMBARGO, NO DEBEMOS OLVIDAR QUE SOMOS ADULTOS Y NO ESTSAMOS OBLIGADOS A OCUPAR CARGOS SI NO ESTAMOS DE ACUERDO CON LAS DECISIONES QUE SE TOMAN.

PERO ESTO NO ES LO MÁS IMPORTANTE. LO GRAVE FUE NO HABER DETENIDO LA EXPANSIÓN DE LAS MATRÍCULAS CUANDO ESTAS PASARON EN UN SÓLO AÑO DESDE LAS "40" APROBADAS A LAS 1000 A 2000, 3000, 4000, 5000, 6000 QUE SE SIGUIERON ACEPTANDO EN AÑOS SUCESIVOS.

¡ESA RESPONSABILIDAD ES INSALVABLE¡

HOY LA UTEM ESTÁ ACUSADA DE ESTAFA Y QUERELLADA POR VARIOS MILES DE MILLONES DE PESOS.

Claudio Vila Ceppi dijo...

Estimado Claudio, ¿no cree que ya es tiempo de pensar en la solución del problema?

Independiente de quien resulte elegido, el tema de Criminalística y todo lo anexo a él, será una materia que deberá abordarse y resolverse.

No estaría demás, creo yo, saber qué piensan los colegas candidatos al respecto, ya que, aunque nos duela o nos moleste, esas carreras son cursadas por alumnos de la Universidad Tecnológica Metropolitana.

Los sumarios y otras medidas afines sólo sirven para saber lo que pasó, quienes son los responsables y, eventualmente, aplicar las sanciones que procedan, pero no aportan para búsqueda de soluciones, para las que se requiere inteligencia, generosidad y respeto frente a distintos puntos de vista.

En pocas palabras, la tarea la puede asumir el colega idóneo que sabe y está conciente de la complejidad de llevar adelante una rectoría al menos eficiente

Desde luego, indispensable es contar con los respaldos necesarios, porque el éxito de cualquier medida que se adopte estará condicionada al grado de legitimidad que se logre.

Esa será la fórmula para afrontar todas las dificultades que encuentren las nuevas autoridades de la Universidad, no sólo las relacionadas con Criminalística.

En ese contexto y si es por el bien de la Universidad, ¿quien podría restarse a ese esfuerzo?

Nunca está demás recordar que un grado intenso de confrontación electoral, incluso con ataques personales, provocan heridas en el cuerpo académico que después conspiran contra una pacífica convivencia universitaria y obstaculizan cualquier iniciativa seria, honesta y provechosa para los intereses institucionales, especialmente, para salir de la crisis.

Se cosecha lo que se siembra...una lección que al parecer algunos por fín están entendiendo.

Saludos fraternos,
Un colega

NOTA EDITOR: Las tareas que deberá enfrentar el nuevo rector exigirán el concurso generoso de muchos que hoy se encuentran divididos por las numerosas interpretaciones de nuestro pasado y gravedad de los problemas presentes que requieren ingentes sumas de dinero para ser abordados.

La gracia de la democracia es que permite a las mayorías expresar su voluntad a costa de asumir las consecuencias de su error posible.

Lo que de verdad complica las cosas es la porfía en las actitudes erróneas que atentan contra la convivencia yno en las diferencias de opiniones, las que siempre se pueden superar con un poco de buena voluntad y paciencia para dialogar.

Las primeras, en cambio, implican una buena dosis de soberbia y prepotencia que no permiten el diálogo constructivo.

¿sabrá la comunidad aíslar a aquellos que quieren imponer su voluntad cueste lo que cueste?

Claudio Vila Ceppi dijo...

Gracias Claudio por mostrarnos la verdad tal cual como es para conocer nuestro pasado y tomar las decisiones para no volver a vivirlo